Croacia se convirtió en Estado independiente en 1991 en el proceso de desintegración de la antigua Yugoslavia. La región de Zagorje, al norte de Zagreb, presenta una orografía de onduladas colinas; al este, la fértil región agrícola de Panonia está surcada por los ríos Drava, Danubio y Sava. Más de un tercio de Croacia está recubierto de bosques. El Parlamento de Croacia (Sabor) es un órgano legislativo unicameral compuesto por 160 miembros elegidos por sufragio universal para un mandato de cuatro años. La economía de Croacia se basa sobre todo en la industria ligera y los servicios. El turismo es una fuente de ingresos importante, especialmente en la costa dálmata, salpicada de centenares de islas y donde se asientan las históricas ciudades de Dubrovnik, Split y Zadar.
Seis parajes declarados Patrimonio de la Humanidad y ocho parques nacionales dan fe de la inmensa riqueza cultural y natural de Croacia. Esta rica cultura refleja los periodos turbulentos de la historia del país, dentro del Imperio Romano y, más tarde, como región fronteriza entre los Imperios Austrohúngaro y Otomano.
La gastronomía croata es conocida por sus carnes a la parrilla, jamones ahumados de Dalmacia, sardinas en salmuera, quesos de oveja y salchichones condimentados con pimentón. Croacia es también conocida por sus vinos, fruto de una antigua tradición vitivinícola.
